se suponia que debia seguir la entrada anterior pero hoy estoy en poema.. queria compartir uno en especial, pero la memoria me falla y no recuerdo bien el texto ni de quien es, pero aqui les dejo dos de W.B Yeats
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CUANDO ESTÉS VIEJA
Cuando estés vieja y gris y soñolienta
y cabeceando ante la chimenea, toma este libro,
léelo lentamente y sueña con la suave mirada
y las sombras profundas que antes tenían tus ojos.
Cuántos amaron tus momentos de alegre gracia
y con falso amor o de verdad amaron tu belleza,
pero sólo un hombre amó en ti tu alma peregrina
y amó los sufrimientos de tu cambiante cara.
E inclinada ante las relumbrantes brasas murmulla,
un poco triste, cómo escapó el amor y anduvo en las cimas de las altas montañas
y entre un montón de estrellas ocultó su rostro.
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TUS OJOS QUE ANTAÑO NUNCA SE CANSARON
«Tus ojos que antaño nunca se cansaron de los míos,
se inclinan hoy con pesar bajo tus párpados oscilantes
porque nuestro amor declina».
Y responde ella:«Aunque nuestro amor se desvanezca,
Y responde ella:«Aunque nuestro amor se desvanezca,
permanezcamos junto al borde solitario de este lago,
juntos en este momento especial en el que la pasión,
pobre criatura cansada, cae dormida.
¡Qué lejanas parecen las estrellas,y qué lejano nuestro primer beso,
y qué viejo parece mi corazón!».
Pensativos caminan por entre marchitas hojas,
Pensativos caminan por entre marchitas hojas,
mientras él, lentamente, sosteniendo la mano de ella,
replica:«La Pasión ha consumido con frecuencianuestros errantes corazones».
Los bosques les rodeaban, y las hojas ya amarillas
Los bosques les rodeaban, y las hojas ya amarillas
caían en la penumbra como desvaídos meteoros,entonces un animalillo viejo y cojo renqueó camino abajo.
Sobre él, cae el otoño; y ahora ambos se detienena la orilla del solitario lago una vez más.
Volviéndose, vio que ella había arrojado unas hojas muertas,
húmedas como sus ojos y en silencio recogidassobre su pecho y su pelo.
«No te lamentes», dijo él,
«No te lamentes», dijo él,
«que estamos cansados Porque otros amores nos esperan,
odiemos y amemos a través del tiempo imperturbable,
ante nosotros yace la eternidad,
nuestras almas son amor y un continuo adiós».



